5 cosas que crees que te van a matar (y no) · Parte II
Hace 10 meses
Entrevistas, noticias, reportajes y fotos de los tíos más buenos de la red. Todo mi universo personal, repleto de yaoi, músicos, actores, webs de contactos, famosos, presentadores, frikis o extraterrestres. Un blog de cultura gay extrema.
Caótica, cambiante, cara, surrealista, cerda y bastante insegura... Badoo es la web de contactos que más gorda me la pone actualmente.
Es el mal, porque no he visto página en internet con más fallos y un diseño más mareante, pero su falta de escrúpulos es precisamente lo que la hace tan grande.
La clave reside en dar cabida a todo. Copian ideas de otras webs de contactos y las implementan en la suya, renuevan la estructura de la página cada semana, aumentan los servicios de pago cada mes, permiten pollas, coños y lo que haga falta, su banner superior está lleno de mensajes obscenos y machistas, puedes encontrar cientos de fotos falsas y se ha convertido en un fantástico reducto para toda aquella gente que quiere ligar sin ser etiquetado de ninguna opción concreta.
Es decir, un puñetero nido de heteroflexibles, bisexuales y mariarmariados.
Así no sorprende que, en los últimos meses, una marabunta de gays hambrientos de nuevos horizontes, tras olerse el percal, se hayan unido en manada a este reducto virtual del amor libre.

Otro tema es lo que esperes sacar de todo ello. Si buscas pareja está claro que Badoo no es tu web. Badoo es básicamente para follar. En Badoo o se queda no se queda. Pero si se queda es para mojar.
También hay quien lo usa como si fuera Facebook, para hacer amigos, escribirse con los colegas, etiquetarse en fotos. No seas muy pesado con esta gente que solo busca amistad.
Mientras tanto, recréate la vista con todos los chulazos descamisados que pueblan la web.